En marzo el Rally de los 90 nos llevó a una de las técnicas más clásicas del Guidismo: las señales de pista. Con unas cuantas piedras, ramas o trazos en el suelo, una patrulla puede indicarle a otra hacia dónde ir, dónde hay agua, dónde hay peligro o dónde termina el recorrido.
El reto se llamó “90 huellas en el camino”: presentar 90 señales de pista en un “Álbum de Pistas de Oro”, dibujadas o fotografiadas, y hechas por las mismas Guías con ramas, hojas, piedras, tiza, lanas, palillos y hasta fideos. En el Guidismo cada técnica deja una lección para la vida, y las señales de pista enseñan a orientar a las que vienen detrás.
Primero, entender para qué sirven
El Grupo Guía Scouts La Enseñanza, acompañado por su guiadora Gladys Estella Orozco Ramírez, empezó el reto con una ficha de trabajo sobre la utilidad de las señales de pista. Luego observó y analizó cada señal: comienzo de pista, girar a la derecha, dirección al campamento, peligro, agua, mensaje escondido, fin de pista y muchas más.
Misión cumplida: las 19 Guías del Grupo La Enseñanza completaron las 90 señales de pista.
Cada patrulla, sus propias señales
Las Guías se reunieron en patrullas y se repartieron las señales, de modo que ninguna se repitiera. Cada patrulla eligió sus materiales: palitos, botones, tapas, colores, escarcha, ojos móviles y lo que la creatividad permitió. Después, cada patrulla presentó sus señales a todo el grupo.
El Clan del Trébol también se sumó
A esta actividad se sumó el Clan del Trebol, quienes para afianzar lo aprendido, jugó a encontrar parejas: en una tarjeta estaba la señal y en otra su nombre. Las tarjetas se escondieron en un tablero de bolsillos numerados, y cada Guía debía recordar dónde estaba la pareja correcta.
El reto no fue solo para las más pequeñas. Las integrantes del Clan del Trébol también vivieron la actividad y jugaron con el tablero de parejas. Fue la prueba de que el Guidismo se aprende y se disfruta a cualquier edad.

“Una Guía no se pierde, simplemente encuentra nuevas rutas.”

